6 may. 2014

Los pequeños detalles


 Siempre me ha llamado la atención esos hielos en los que se esconden frutas, flores o especias; puede resultar banal decorar una copa, pero qué sería de la vida sin esos pequeños detalles superfluos. Son el punto que marca la diferencia entre lo cotidiano y lo especial; y a mí lo especial me apasiona. Hay que tener muy en cuenta, que los pequeños detalles no han de ser más que eso, pequeños. No deben robar el protagonismo, sobretodo si nos referimos a sabores; sino todo lo contrario, su labor es potenciar la espectacularidad del conjunto. 
 Existen varias pautas ha tener en cuenta a la hora de elaborar este tipo de hielos. La principal es que, en caso de emplear flores, éstas sean apropiadas para el consumo humano. Otra pauta importante es hervir el agua que vamos a utilizar, para así conseguir que esté libre de impurezas y obtener un hielo menos opaco. Una vez que el agua ya esté hervida, la echamos en los moldes, pero sólo hasta un tercio de la capacidad total; esperamos hasta que se congele esta capa antes de colocar los ingredientes, éstos siempre irán boca abajo; rellenamos con el resto del agua y volvemos a introducir el molde en el congelador, a la espera de un momento especial.




Imágen Kasias y Kus




1 comentario:

  1. Así quedas genial con la gente! Es muy chulo!
    Lo quiero intentar hacer :-)

    Besitos!

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