8 abr. 2014

Rosa Rosae #


 Llevamos casi tres semanas de primavera y, aunque en el norte hoy tenemos un día muy gris, ya apetece vestir la casa con colores más vivos, cambiar los objetos, que por sus tonalidades o texturas, nos recuerdan al frío invierno. Particularmente es algo que me encanta, de repente la casa se carga de energía, de algo nuevo, de sueños y experiencias aún por llegar. Y en esas estoy yo esta semana, intentando inyectar a la casa, chispazos de color, texturas más ligeras, pero como todos, me encuentro con que quiero cambiar más cosas de lo que mi bolsillo me permite. Renovar no tiene por qué significar siempre un gasto extra de dinero; una forma sencilla de transformar nuestras telas es teñirlas, pero de forma natural, con infusiones o vegetales que siempre tenemos en nuestra cocina. Este es el procedimiento que se  ha seguido con el mantel que podéis ver en las imágenes,  teñido con remolacha y cebolla morada. Es muy fácil.

 Lo primero que debéis hacer, es sumergir vuestra tela en abundante agua con vinagre (sed generosos), de este modo ayudaremos a que los colores se fijen. Por otra parte cortamos la verdura en dados muy pequeños, hasta conseguir un puré. En una olla grande, hervimos este puré en abundante agua, a fuego lento y durante, al menos, una hora. Transcurrido el tiempo, colamos nuestro tiente y lo echamos en el recipiente donde vayamos a sumergir la tela. Dependiendo de la intensidad del color que deseemos obtener, lo dejaremos entre 10 y 30 minutos. Secar al aire y planchar, y ya podemos estrenar mantel. Una actividad muy sencilla que podéis hacer con los niños, porque siempre  les sorprende ver como cambia de aspecto de la tela.






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1 comentario:

  1. Esto yo lo quiero probar!!! Que bonito queda con este lila de primavera!!!!
    Tienes un blog precioso...voy a cotillear ;-)

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